Algunos lugares dejan de existir. Otros simplemente esperan a que alguien vuelva a mirarlos.
El mundo
Los lugares también recuerdan.
Hay caminos que todavía recuerdan el peso de quienes los recorrieron cada mañana.
Hay puertas que continúan esperando una mano que jamás volverá a abrirlas.
Hay árboles que crecieron abrazando casas vacías, sin comprender que alguna vez fueron hogar.
El tiempo se marchó, pero no consiguió llevarse todo consigo.
El mundo no será un fondo para la aventura. Será la aventura misma.
El viajero
NAO no busca nada.
No tiene una misión que cumplir ni un mundo que salvar.
Camina porque algo en el horizonte parece pedirle que continúe.
Observa aquello que otros pasarían por alto. Escucha el viento atravesando habitaciones vacías.
Y mientras avanza sin saber qué busca, empieza a encontrar aquello que el mundo se negó a olvidar.
El principio del viaje
La progresión no será poder. Será comprensión.
Cada sendero, símbolo y silencio deberá ayudar al jugador a leer el mundo de una forma distinta.